Yo y mis Yos internos

Araceli

1 de diciembre de 2023
Las partes internas en las que estamos fragmentados pueden ser diversas. En este post te contamos más sobre nuestros Yos internos.
yo-y-mis-yos-intenos

Una hermosa manera de conectarnos a nuestro Ser, siendo presencia, es bajando de nuestra cabeza al cuerpo. Esto se hace cuando somos conscientes de que tenemos un dedo pulgar en el pie izquierdo, le prestamos atención y lo sentimos con su energía moviéndose, además tomamos conciencia de nuestra respiración inhalando y exhalando, si podemos, atendemos a los olores que percibimos del lugar en el que nos encontramos o al sabor y textura de lo que estás saboreando. Si además puedes sentir tu corazón, cómo se expande con una emoción como la gratitud mientras te visualizas rodeado de un aura blanca luminosa, tu Ser se abre a lo que es, te sientes formar parte de este todo que es el Universo, enraizado y conectado. En este estado, puedes atender a tu mente fragmentada en partes, desde el no juicio. Simplemente la observas y si de repente te das cuenta de que lo que estás pensando te está generando algún tipo de juicio o crítica, quiere decir que te has vuelto a identificar con tus pensamientos.

Cuando somos pequeños, introyectamos a nuestra familia, es decir, la hacemos nuestra como partes internas propias. La manera de hablarnos a nosotros mismos suele estar relacionada con lo que nos decían las personas que nos cuidaron en nuestra infancia. El Análisis Transaccional habla de que todos tenemos introyectado un padre, un niño y un adulto. Cada uno de ellos pueden ser críticos o nutritivos, de acuerdo a la manera de expresarse. Te animo a darte espacios de presencia para que puedas comprobar esto que te expreso aquí. El padre crítico puede decirte frases como: “las obligaciones son lo primero” y tu parte niño podría contestarle “quiero un espacio simplemente para no hacer nada” o viceversa, quizá tengas una personalidad que viva más desde el yo niño y te cueste dejar de procrastinar o tengas dificultad para responsabilizarte de tus obligaciones.

Las partes internas en las que estamos fragmentados pueden ser diversas. Te puedo poner un ejemplo de lo que me ocurría a mí, fue importante y divertido a la vez tomar conciencia de que varias de mis partes estaban en conflicto entre ellas. Que llegaran a un acuerdo fue todo un reto. A continuación, te explico cómo consiguieron el consenso.

yo y mis yos internos

Trabajo como terapeuta y como ya expresé en mi artículo de Eneagrama, mi personalidad es el eneatipo 6 a la 5 y tengo flechas al 3 y al 9. El caso es que para este personaje 6 y para mi ala 5, el conocimiento es muy importante. Querer entender las cosas, compartimentar la memoria en archivos y guardar mucha información, es una de sus costumbres. Esto hace que como terapeuta, inconscientemente, a veces me pase dando excesiva psicoeducación y mis sesiones por consiguiente se alarguen. Al 5 y al 6 les gusta demostrar que tienen mucho conocimiento porque para ellos es importante y les da seguridad.

Por otro lado, mi flecha 3 quiere ser eficaz, precisa, concisa para conseguir su objetivo de ayudar a cuanta más gente mejor y para ello, dar menos psicoeducación puede ser beneficioso. En cuanto a la flecha 9, ella está de acuerdo con la flecha 3 en acortar las sesiones porque opina que necesito descansar entre sesión y sesión para estar al cien por cien con el siguiente cliente.

Todas estas partes internas mías estaban en conflicto, por lo tanto, aunque algunas querían cambiar mi comportamiento, si no llegaban todas a un acuerdo, difícilmente iban a conseguirlo. Como nos dice el doctor Joe Dispenza en su libro “Deja de ser tú”, cuando lo que pensamos y sentimos no está alineado, nuestro comportamiento nos genera malestar. Sin embargo, cuando la cabeza y el corazón se alinean, lo que hacemos nos produce calma y paz interior. Bueno, pues en mi anhelo de esa paz interior, decidí observar desde fuera a estas partes fragmentadas mías y dejarlas expresarse. En este caso simplemente puse al eneatipo 6 y al ala 5 en mi mano izquierda y a las flechas 3 y 9 en la derecha. Dejé que unos y otros dialogaran y conforme lo iban haciendo, mis manos se iban acercando, hasta que por fin se unieron y llegaron a un acuerdo. Fue divertido y muy útil ya que cuando estamos inmersos en la mente e identificados con ella, es decir, con estos personajes internos, es difícil ver las cosas desde fuera o como a mí me gusta decir, con la visión del águila. Hay una comparación que asemeja nuestro ruido mental con el pez de una pecera, este no sabe que está mojado sencillamente porque nunca han salido del agua.

Si resuenas conmigo y quieres animarte a saltar fuera del agua, si sientes que escuchar a tus partes desde fuera te puede ser útil, a la hora de hacer por ejemplo cambios o en la toma de decisiones, puedes dejarles dialogar para que lleguen a un acuerdo, así como para darte cuenta de estas partes que te habitan. También puedes sentarlas en un par de sillas y que dialoguen entre ambas. 

Me encanta escuchar a Sergi Torres cuando habla desde el Ser y comentador su experiencia:

– “el ruido mental llega a tener melodía” ¿Puedes imaginarte un mundo en el que la mayoría de las personas se identificaran con esta familia interna, con su crítico interno, con sus creencias limitantes, con su eneatipo o con el constante ruido mental y desde ahí dialogaran y actuaran queriendo tener la razón? Sería una locura ¿No crees?

Contenido relacionado

Círculo de mujeres

Círculo de mujeres

Llamadas a crear lazos   Las mujeres desde que nacemos estamos llamadas a crear lazos y formar vínculos. Nos...

leer más

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×